<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title>Agua Fresca en los Espejos</title>
	<atom:link href="http://vinkajackson.wordpress.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://vinkajackson.wordpress.com</link>
	<description>Gratitud, resiliencia, bríos.</description>
	<lastBuildDate>Sun, 22 Jan 2012 14:27:19 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
<cloud domain='vinkajackson.wordpress.com' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://1.gravatar.com/blavatar/14271e7f5f24dc1ae217b43022d79061?s=96&#038;d=http%3A%2F%2Fs2.wp.com%2Fi%2Fbuttonw-com.png</url>
		<title>Agua Fresca en los Espejos</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com</link>
	</image>
	<atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" href="http://vinkajackson.wordpress.com/osd.xml" title="Agua Fresca en los Espejos" />
	<atom:link rel='hub' href='http://vinkajackson.wordpress.com/?pushpress=hub'/>
		<item>
		<title>Acompañantes de Camino</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2012/01/13/acompanantes-de-camino/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2012/01/13/acompanantes-de-camino/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 13 Jan 2012 11:24:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=328</guid>
		<description><![CDATA[Ayer jueves 12 de enero tuvimos una reunión con un grupo de personas (PRM) que trabajan con niños abusados y sus familias, en Maipú, Santiago, Chile. Unas pocas semanas atrás, nos encontramos con un equipo similar en otra localidad llamada Talagante. Profesionales de distintas edades (muchos de ellos muy jóvenes) apostados a la tarea de [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=328&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ayer jueves 12 de enero tuvimos una reunión con un grupo de personas (PRM) que trabajan con niños abusados y sus familias, en Maipú, Santiago, Chile. Unas pocas semanas atrás, nos encontramos con un equipo similar en otra localidad llamada Talagante.  Profesionales de distintas edades (muchos de ellos muy jóvenes) apostados a la tarea de sanar y contener ese río susurrante de cuerpos pequeños (hijos de nuestros cuerpos) que se convierte en grito primero, y luego en poesía, canción, historias sobre abuso sexual infantil y sobre resiliencia, y dibujo de nuevas vidas. </p>
<p>El lenguaje a veces se hace pequeño y escaso para significar ciertos sufrimientos, pero entre semejantes los códigos más sutiles pueden comprenderse y procesarse como libros completos, como diarios y bitácoras de vida escritas en el aire, al infinito…una suerte de onda magnética o de sonido fuera del sonido convencional, que se vuelve especialmente perceptible –como ocurre con ciertos animalitos- para quienes compartimos ciertos caminos.</p>
<p>Es difícil de explicar lo que sucede cuando una conversa con colegas que han dedicado sus saberes y haceres a la causa de prevenir y detener el abuso sexual infantil. Siempre siento que sé tan poco, que debería guardar silencio y solo aprender de ellos; sacar la voz únicamente para agradecerles de formas que no se han inventado aún, la nobleza de sus vocaciones. Quizás algo de esa autoestima siempre en estado medio volátil, me hace dudar de que yo tenga algo que aportar a sus devenires, pero desde la vivencia, y el camino recorrido como ex víctima, puedo darme cuenta de que hay relatos que vale la pena compartir con ellos que me escuchan como adulta, pero también como la niña que uno fue (y la parte de ella que, como en todos los que somos grandes, siempre habita en una parte de la memoria).</p>
<p>Hay tremenda estatura y sabiduría en los especialistas que no creen contar con todas las respuestas, y que sabiendo que su trabajo se apuesta más que al presente, al futuro de los niños, buscan conocer más de esos recorridos en quienes ya debimos cubrirlos. Uno aprende tanto año tras año. La biografía suma páginas que hacen contrapeso a las páginas escritas en el secreto y la trinchera de la niñez (así se siente el abuso, desde ahí se vive), y ellas cuentan la historia que repara, los lugares, las personas. Muchas ex víctimas no pudimos hablar a tiempo, no fuimos a terapia cuando niños. Pero la sanación partió entonces, sin darnos cuenta, en cada espacio donde pudimos desplegarnos, con cada prójimo que nos regaló una palabra dulce, un aliciente a desarrollar algún talento, una mirada al futuro. En el ballet, las artes plásticas, los deportes, o el sencillo hecho de ir al colegio y de recibir atención de parte de nuestros maestros, vivimos posibilidades, escribimos otras historias internamente, nos mantuvimos cerca de la vida y sus itinerarios más simples y gentiles. Como en Hansel y Gretel, fueron quedando miguitas para señalizar el camino de regreso a plenitudes merecidas.</p>
<p>Cuando uno conoce equipos profesionales donde no hay pulso de arrogancia intelectual, de posesión de la verdad, cuando uno reconoce nítidamente la voluntad de los profesionales que trabajan con niños que fueron abusados, de integrar cuánto recurso sea posible para acompañar la reparación, y dignificar a familias y comunidades (que siempre son impactadas por el abuso, nadie queda libre) permitiéndoles contribuir –y en ello también repararse, cruzar del ahogo y el duelo al respiro- en el acompañar, crear, descubrir desvíos extraordinarios hacia relatos distintos, exitosos, inspiradores, por dios que se agradece.  La historia de países completos puede re escribirse gracias a estos trabajadores, en estos espacios. </p>
<p>Niño a niño, imaginación tras otra, ahí están los profesionales y acompañantes de camino permitiendo a los pequeños mirar hacia el futuro, y a veces, casi sin nombrar el abuso (cuyo eco duele, jamás se acostumbra nadie completamente a su resonancia&#8230;ni debería), tocan su médula pero provistos de una invisible cajita de herramientas que permite no borrarlo, pero sí incorporarlo con una sangre y luz distinta. En juegos, dibujos, narraciones inspiradoras sobre otras experiencias (desde escalar montañas, hasta fábulas y novelas, o anécdotas virtuosas recogidas en el día a día) los acompañantes de camino, cual viejos de la tribu, guían a los niños y ponen luz sobre dos realidades portentosas: la posibilidad del cuidado con respeto y afecto (luego del fracaso en el cuidado que es todo abuso) y la posibilidad de una buena vida, construida según los propios términos, y no los términos impuestos por la violencia o el abandono vividos durante la niñez.</p>
<p>En la quinta región de mi país, en una pequeña ciudad llamada Quilpúe, otro grupo de profesionales (Paicabi, Ayelén) están dejado la huella más irisdiscente. Apostaron al tejido de la terapia de abuso y del ballet, con un grupo de niñas pequeñas que, imagino, podrán recordar –o sentir por primera vez, como alguna vez yo sentí- lo que significa el autogobierno, la conexión y propiedad sobre sus cuerpos, la delicia indecible de elegir conocer y desplazar esos cuerpos a ritmos únicos, personales, acompañados de pianos y violines, tan benévolos y respetuosos (mucho más que los seres humanos que fueron responsables de haber abusado de esas pequeñas).</p>
<p>En Santiago, otro equipo (Previf), concurre incondicionalmente por cientos de niños, hace muchos años. Acuden, sin preguntas, sin horario muchas veces, cada vez que yo -que sólo trabajo con adultos- los llamo para pedirles ayuda, recibir a un pequeño y su familia, orientar personalmente o a distancia a alguna madre o padre que no sabe cómo comenzar a caminar ante la sospecha de un abuso de su hijo/a. En su casa vieja de un barrio residencial, se respira nueva vida, y bien podría ser una maternidad, o un jardín, pero es una casa de todos. No estamos solos.</p>
<p>Solo menciono algunos ejemplos, y hay muchos más en nuestro país que trabajan con y por los más pequeños: Raíces, ACHNU, Opción, cada PRM, cada OPD, todas las oficinas de PAICABI en regiones, el mismo SENAME&#8230; y muchos otros que no alcanzo a mencionar aquí (y mis disculpas por ello) </p>
<p>Mientras fuera, en el mundo, muchas ex víctimas grandes y muchas personas despiertas hacen lo suyo tratando de aportar a la consciencia y de actuar en pro de la prevención del abuso infantil, en otro mundo, silencioso, anónimo y tenaz, un mundo que no siempre accedemos a conocer, cientos y miles de profesionales dedican muchas más horas de las que permite una jornada laboral, a acompañar el camino de sanación que están emprendiendo muchos pequeños y sus familias. Aunque falten recursos (y no nos cansamos de interpelar a nuestros Estados y sus agencias), aunque a cada alta de un niño o niña contenido/a en la primera fase luego del abuso (más adelante, vendrán otros desafíos terapeúticos, y habrá que contener y acompañar nuevamente) sigan otros veinte o cincuenta o cien pequeños que apenas habiendo realizado la denuncia, deberán comenzar sus procesos de terapia, ahí están ellos: </p>
<p>Mujeres, hombres, psicólogos, trabajadoras sociales, psiquiatras, sociólogos, médicos, enfermeras, educadores, secretarias, contadores, abogados, personal de apoyo, auxiliares que cuidan las casas de acogida, voluntarios, “padrinos y madrinas”, una multitud de navegantes en pequeños botes que en pleno oleaje tempestuoso, sacan el agua con sus manos, intentando mantenerse a flote. Así los veo, en un océano gigante donde el abuso continúa ocurriendo, aún en este siglo y milenio, incluso mientras escribo estas letras. Hay que tener mucha tozudez, mucho amor, mucho aplomo, para dedicarse a misiones que son tan titánicas como hermosas. No dejemos de verlos, de agradecer su compañía, de concurrir en su apoyo. Ellos hacen el trabajo más difícil, y lo menos que nosotros podemos hacer es levantar la voz, pedir más recursos, demostrar a nuestras autoridades que importa, que estamos atentos, que esperamos más apoyo al trabajo en infancia, más cuidado, mucho más. Que nuestras acciones se vean desde esos botes a mar abierto, como bandadas o como miles de pañuelos blancos esperando su arribo a buen puerto.     </p>
<p>(Gracias infinitas, todas las del mundo).</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/328/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/328/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/328/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/328/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/328/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/328/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/328/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/328/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/328/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/328/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/328/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/328/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/328/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/328/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=328&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2012/01/13/acompanantes-de-camino/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Luz de Cisne</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2012/01/01/luz-de-cisne/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2012/01/01/luz-de-cisne/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 01 Jan 2012 14:13:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gratitud]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=321</guid>
		<description><![CDATA[(como fue publicado en El Post, el 31 de diciembre 2011) &#8220;I knew I had been hungry for blessing&#8221;&#8230; Escasas se hacen las palabras que podrían resumir todo lo que se viene al alma y la memoria sobre el ciclo que finaliza. Inevitables los balances, no sé por qué. Acaso relojes y calendarios no hayan [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=321&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(como fue publicado en El Post, el 31 de diciembre 2011) </p>
<p><em>&#8220;I knew I had been hungry for blessing&#8221;</em>&#8230;</p>
<p>Escasas se hacen las palabras que podrían resumir todo lo que se viene al alma y la memoria sobre el ciclo que finaliza. Inevitables los balances, no sé por qué. Acaso relojes y calendarios no hayan sido sino creados por las generaciones más antiguas, queriendo conminarnos al autoexamen, siempre necesario; la mirada sobre ciertas bendiciones, todavía más. Sin dejar pasar demasiado tiempo. Y un año es bastante.</p>
<p>Entre las gratitudes de siempre está  levantar el hogar (un engranaje interminable, bienvenidos todos <a href="http://www.youtube.com/watch?v=JGKwjLs4TX0">como en esta canción</a>), reconocer la propia tribu (una y otra vez), aprender nuevos vocabularios prestados de otras voces que cuentan historias cien veces más potentes que la propia, revisar en fotografías las marcas claras de cuánto han crecido nuestr@s hij@s y envejecido nosotr@s, garantizar descanso a las despedidas que por algo fueron, agradecer bienvenidas y estadías de personas que se anuncian perennes en nuestras vidas.</p>
<p>En  festejos y supersticiones enternecedoras de estos días,  acompañan presencias, nuevos recuerdos (y viejos también), satisfacciones, quizás algunos arrepentimientos o desencantos (ojalá los menos) y siempre, nuestros amores. </p>
<p>A  pulso de espejos íntimos, el reflejo nos será más benévolo y dulce si medimos el año transcurrido en crecimientos, cantos y besos de niños; haceres y creaciones;  encuentros y rencuentros cariñosos con parientes y buenos amigos; apacibles horas del té donde cada miembro de la familia cuenta sus anécdotas del día; en noches y despertares abrazados, sin flanco libre, al cuerpo querido que más asemeja un paraíso sobre este planeta. </p>
<p>Que el cristal acogedor de los afectos, pueda recibirnos también con nuestros yerros e incertidumbres; nuestras heridas y cicatrices (las que otros infligieron, y las que nos hicimos nosotros mismos, a veces con la inocencia de quien aprende origami y se corta los dedos con papel,  y otras a plena consciencia de los riesgos que corríamos de salir lesionados); nuestro darnos cuenta de que por más que queramos, no podemos librar a quienes amamos –ni a nosotros mismos- de ciertos sufrimientos (o de esa  pregunta punzante sobre todo aquello que pudimos hacer mejor, o que pudimos simplemente hacer y no dejar a medio camino); nuestros duelos y olvidos, una que otra “derrota”, y esa melodía de violoncelos y pianos interiores, tan personales, que solo uno escucha. Que solo uno llora, honra y perdona.</p>
<p>En el gran espejo de la patria, esa madre que no termino de reconocer como completamente  mía, reconozco sin embargo decenas de hermandades y lámparas en medio del río. Me han emocionado los estudiantes, las madres, los padres, y los muchos compatriotas que han querido cambiar y/o al menos conversar de temas difíciles, en son de cuidado y enmienda. Y asimismo, como muchos, he resentido el tránsito de algunas semanas y meses con sus vergüenzas y pasos en falso, sus seres inocentes vulnerados, los uniformes grotescos de la arrogancia y el desdén. Hay historias y noticias que llevan sombra y desalientan la confianza;  que ahondan nuestras intemperies, mientras  seguimos buscando en los bolsillos un resto de porfía que nos permita vernos a todos, sin separaciones, sin “ellos”, sin “los otros”, solo a  TODOS,  con esperanza.</p>
<p>Mientras escribo siento olor a carne mechada y verduras frescas en la cocina, busco velitas que andan por toda la casa luego de la mudanza (como perdido está ese vestido especial para una cena más qué íntima y pequeña). Con la música de fondo de un islandés favorito,  el año se vuelve ya antepasado, viajero ancianísimo, a la luz de dos cuentos favoritos de mi hija menor, que recuerdo en esta hora. </p>
<p>Stellaluna, es la historia de una murciélaga que se pierde y va a dar a un nido de pájaros donde no logra asimilar lo que se le enseña –comer semillas, dormir de noche y con la cabeza arriba-. Sufre de la incomprensión esperada hasta que su mamá y su “tribu” la vuelven a encontrar. El Patito Feo es el segundo y qué puedo decir, todos lo conocemos, así como su amable moraleja de que no hay “fealdad” sino “diferencias”, y a veces otros tiempos, más lentos, para desplegar la gracia y la belleza que tod@s traemos, de unas formas u otras.  </p>
<p>Me gustan las luces que nos prestan estas historias: luz de murciélago, un animalito poco querido en general, que se redime, como Stellaluna, cuando recobra su sentido de pertenencia y colectivo. Así también lo hace El Patito Feo, reconociéndose como cisne y miembro de su propia bandada. Alba y hermosa. Volutas de nieve en vuelo, seda en el agua, brazos, alas, siluetas que en frecuencia de luz de cisne convierten cualquier mundo en su mejor opuesto. Así como podemos hacer dentro de nosotros, o en nuestros hogares: si fuera existe soberbia, en nuestro territorio levantamos la modestia; si es demasiada la injusticia, entonces hacemos contrapunto en la fraterna igualdad; si rondan falsedades y mentiras, sacamos la voz más clara y asertiva; si faltan palabras amables, las apostamos todas a reconocer la gracia de quienes amamos, incluidos nosotr@s mism@s.</p>
<p>Bajo qué luz observamos el camino recorrido, es prerrogativa de cada uno, pero querría compartir  las estelas de estas luces para desmentir maleficios y profecías aciagas, e iluminar, en cambio, las  existencias adorables que podemos encontrar en nuestros mundos, las buenas intenciones (no importa cuanto demoren en gestar algo concreto), los amores que nos guarecen, y que guarecemos con regazos más firmes de lo que nos damos crédito a veces. Eso es inmenso. Quienes cuidan: infinitos.</p>
<p>Luz de Cisne (Swanlight) se llama también un poema -no recuerdo si de un pintor o músico galés- cuyo verso final dice: “entonces supe que había estado hambriento de bendiciones”. Qué esa hambre perfecta, si estamos conscientes de ella,  encuentre su alimento en abundancia en este nuevo año de todos. </p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/321/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/321/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/321/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/321/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/321/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/321/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/321/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/321/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/321/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/321/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/321/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/321/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/321/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/321/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=321&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2012/01/01/luz-de-cisne/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Sin vergüenza ni soledad</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/12/16/sin-verguenza-ni-soledad/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/12/16/sin-verguenza-ni-soledad/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 16 Dec 2011 07:13:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[ética de cuidado]]></category>
		<category><![CDATA[Gratitud]]></category>
		<category><![CDATA[resiliencia, reparación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=312</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;&#8230;a melody softly soaring through my atmosphere&#8221; Death Cab for Cutie Taxis, miguitas para las palomas, juguetes de mi hija menor en la cocina y el baño (y de la mayor, en mi memoria fascinada), periódicos, radios, una cámara o dos que intimidan, voces y más voces. Recorridos acompañantes de un libro de autoría compartida [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=312&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>&#8220;&#8230;a melody softly soaring through my atmosphere&#8221; Death Cab for Cutie</em></p>
<p>Taxis, miguitas para las palomas, juguetes de mi hija menor en la cocina y el baño (y de la mayor, en mi memoria fascinada), periódicos, radios, una cámara o dos que intimidan, voces y más voces. Recorridos acompañantes de un libro de autoría compartida que, en un nuevo bautizo, es recordado, re-nombrado. En el afán, debo salir del nido nuestro de cada día. </p>
<p>Confieso me cuesta desapegarme de mis ramas y hojas, y no obstante siempre regreso a ellas agradecida. Cuerpo de agua bendita sobre la grieta, la hendidura, todo lo que cuenta una historia imposible de olvidar, pero siempre posible de reescribir hasta dar con su lenguaje perfecto, necesario: me cuido, te cuido, nos cuidamos.</p>
<p>Sin vergüenza. Sin arrogancia ni falso orgullo tampoco. Simplemente la justa y modesta métrica de la dignidad personal. Eso y nada más. </p>
<p>No rendir cuentas. Tampoco negar que hay dolores hechos de lava, nieve, roca. No puedo precisar el elemento pero quema, y desgarra, y hace caer la piel. Para qué explicar más.  </p>
<p>En eras personales que parecen eternas e inescapables, nos perdemos un poco, pero como buenas criaturas de esta tierra, no somos ajenos a ciclos y estaciones que siempre llevan la semilla del rescate y resurrección en su tejido. Climas cambiantes, feroces, incomprensibles, no detienen todavía a las flores silvestres que se nos regalan en cualquier calle o borde de camino y carretera, incluso en territorios recién asolados por guerras o sequías. Así nosotros regresamos de la sombra. Así, sin darnos cuenta, asomamos los pulmones al aire y la luz. </p>
<p>El abuso sexual –como otras experiencias humanas inmensas- cobra vidas, suma muertes. De las reales hablo, las que llevan epitafios y lápidas de verdad. De las muertes simbólicas, nadie lleva la cuenta ni piensa en justicias, pero es infinita y lo sabemos bien (hemos hecho, uno a uno, cada duelo). Y sin embargo seguimos a pulso de días, oficios, cariños, esmeros, insistiendo en la vida. </p>
<p>Tal como en la infancia, cuando apenas si nos dimos cuenta de que nuestros silencios nunca fueron silencios del todo (porque hablamos en mil lenguajes misteriosos para atestiguar lo que nos pasaba y no podíamos traducir), así de grandes, por derrotados o tristes que podamos sentirnos en algún momento, hay voces vitales que –sabiéndolo o no- hablan por nosotros, y testifican su voluntad de sanar, renacer, crear, seguir aquí. </p>
<p>No estamos solos (nadie debe estarlo). Nos acompañan tantos seres amados, tantos bosques, ventanas, cajas de música, libros, estrellas, orillas de playa, canciones. Pero también nos acompañamos entre hermanos y semejantes. </p>
<p>Aunque jamás nos veamos las caras ni escuchemos el sonido único de cada voz, somos una tribu, cómplices benévolos de una intención que trasciende la necesidad de estar bien cada uno, y se alza en un sueño de amparo y bienestar para todos: los niños que son, los que vienen, los que fueron, en cualquier historia y cualquier latitud del planeta. </p>
<p>Cada relato que conozco, cada mujer y hombre detrás de palabras ganadas y silencios vencidos, duele, pero también alienta: por lo que otros son capaces de sobrevivir, resiliar, gestar. Gratitud por cada vida compartida. Reverencia indecible. </p>
<p>Hay mujeres que salvaron a sus hermanas del vejamen –y eran todas apenas niñas-, prolongando su sometimiento a un padre abusador;  otras que cuidaron a sus madres enfermas terminales con una compasión ganada a pulso, pura ética intuitiva (porque en el abandono materno frente al abuso de esas hijas, luego cuidadoras, no hubo misericordia de la cual aprender); otras  se fueron de sus ciudades natales para librar a sus familias de recordar, simplemente recordar, que el abuso fue posible en su seno; y hubo una, hija de su abuelo y de su madre, abandonada en un asilo para niños olvidados, que fue capaz de perdonarlos a los dos, y dar con ellos para contarlo.</p>
<p>Bondades inimaginables, soberanías de acero pero blandas y clementes, estaturas humanas que me cuesta creer posibles, pero son, y qué bueno que sean porque les debo el aire y el agua en días donde el peso de la realidad lanza el cuerpo y el corazón contra el muro, el pavimento, la alambrada, el fondo abisal. Ese cansancio sobre lo que a veces se siente como un bote en altamar al borde del naufragio y apenas dos manos para sacar, de a poquitos, el agua que desborda (el trabajo en ASI, que no se detiene en este siglo, en este milenio… océano de niños y niñas donde se nos ahoga el alma).</p>
<p>Gracias al buen prójimo que da la mano a los más pequeños. Al que respeta y comparte humanidades con sus pares adultos. Paciencia y perdón al que con indolencia intenta descoser suturas irrenunciables para nosotros (seguiremos explicándoles que no hace falta el morbo ni la estridencia, solo la lucidez y ética del cuidado, para hablar de abusos). </p>
<p>Que a cada relato siga el círculo azul, la orquesta, la ronda de plaza. Que cristales rotos y el nuevo espejo se vuelvan cello, cáscara de nuez, palo de agua, algo con lo que hacer música entre ruinas y rumores. La verdad, tranquila y blanca dentro de nosotros (y fuera también).  Lenguaje compartido donde habrá lugar para silencios deshojados y vueltos a florecer, silencios elegidos ahora sí: de cielo en madrugada, de orgasmo, de no saber qué decir ante el milagro de una niebla vuelta organza, encaje en el mantel de la tierra, nuestra mesa redonda para acompañarnos, nada más. </p>
<p>A pesar de las noticias tristes,  los cuerpos rotos, los desvíos y los yerros, las preguntas sin respuesta, la equívoca consciencia de ser dispensables, los malos nombres que regresan, el placer interdicto, los secretos y su respiro de animalito acorralado, todo el baúl anciano y raído del abuso&#8230; todo esto que sabemos, no puede ser más que nosotros. No debe. Porque siempre es promesa ese instante que, en la ternura de ciertos gestos o caricias capaces de volvernos boreales, de acurrucar acantilados, nos permite saber que otra vida espera. Otra integridad, si así lo queremos. Otra belleza. </p>
<p>Elegir, cuidar, gobernarnos, proteger, engendrar. No lo olvidemos. La suma de nuestras biografías puede dar a luz sortilegios y bandadas de aves preferidas; engarces de piedras preciosas en umbrales de puertas aun no cruzadas; presencias que titilan y amparan a otros en cualquier noche de mirar por el balcón, las luces del mundo. Estado de gracia, o estado de hogar. Intimidad y colectivo, eso somos: primera célula y millones de ramas genealógicas que hacia atrás son una sola. Y hacia adelante, también.</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/312/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/312/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/312/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/312/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/312/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/312/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/312/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/312/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/312/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/312/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/312/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/312/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/312/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/312/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=312&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/12/16/sin-verguenza-ni-soledad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>escribir con agua</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/29/escribir-con-agua/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/29/escribir-con-agua/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 29 Nov 2011 03:03:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=309</guid>
		<description><![CDATA[(as seen in www.elpost.cl) Cinco años atrás, en Santiago, nació un libro (y muchas gracias a todos quienes desde el 2007 y ahora mismo, lo han hecho suyo y llevado a sus hogares). Muerto de miedo y de esperanza, Agua Fresca en los Espejos asomaba al mundo para proponer (al menos, era su intención) una [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=309&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(as seen in www.elpost.cl)</p>
<p>Cinco años atrás, en Santiago, nació un libro (y muchas gracias a todos quienes desde el 2007 y ahora mismo, lo han hecho suyo y llevado a sus hogares).</p>
<p>Muerto de miedo y de esperanza, Agua Fresca en los Espejos asomaba al mundo para proponer (al menos, era su intención) una conversación sobre la niñez y sus vulnerabilidades; sobre la resiliencia y la ética del cuidado; y sobre el abuso sexual infantil (ASI) como un dolor urgente e imprescindible de sanar y detener.</p>
<p>Era un desafío grande, en verdad: el tema de ASI no invitaba necesariamente a la lectura voluntaria o por el gusto de leer, y menos en un país donde poco quería hablarse aún sobre la posibilidad universal -sin excepciones de procedencia o pertenencia social- de ciertos sufrimientos (hubo entonces, inclusive, medios de prensa que se negaron a hacer mención del libro, justamente por su contenido).</p>
<p>Hablamos entonces de cifras lacerantes (4500 niñ@s abusad@s cada año, promedio; 7 niñ@s guardando silencio por cada 1 que llegaría a hablar; miles de adultos callando sus historias); de cegueras, secretos e indolencias; de verdades que dolían y avergonzaban; de años gastados por algo que no hicimos y por lo que sin embargo muchos pedimos perdón: por no habernos podido defender mejor (como si hubiese sido posible), por no haber podido hablar a tiempo (si ni siquiera teníamos las palabras para explicar lo que vivimos), por nuestras demoras o dificultades en el cuerpo o los afectos, y por remecer a nuestras familias y a otras personas con la revelación de una herida que jamás hubiésemos querido que existiera como parte de nuestra historia y la de nuestros clanes.</p>
<p>A poco andar, mujeres y hombres comenzaron a compartir sus propios relatos y por momentos me parecía que mi niñez había gozado de casi excesiva buenaventura, en comparación a los caminos que otros debieron transitar para sobrevivir la experiencia de ASI.</p>
<p>A correos y cartas privadas, siguieron conversatorios, charlas públicas (estudiantes, vecinos, profesionales, padres), sesiones formativas, colaboración con equipos clínicos que trabajan con niñ@s (gracias a Paicabí, Previf y Raíces, entre tantos otros, por su tarea sagrada y titánica), un grupo de encuentro/apoyo el 2009 con mujeres sobrevivientes (motivado por la joven creadora de www.inocenciainterrumpida.net), una experiencia piloto con abusadores en libertad vigilada (un esfuerzo de restitución, luego del juicio y sanción), decenas de encuentros en torno al tema. Murmullo de nieve; amago de bondadosa avalancha. Gracias a tantas personas. Ustedes saben, cada una.</p>
<p>Sé que no siempre he podido responder como quisiera en tiempos y presencias (como muchos, debo trabajar), pero en cada invitación a lugares distintos y remotos, me quedó algo muy claro: éramos muchos quienes no solamente compartíamos la experiencia de ASI, sino que asimismo éramos incontables quienes queríamos hacer algo porque ningún niñ@ más, pasara por ella.</p>
<p>En cinco años pude darme cuenta de que la voz de Agua Fresca, tuvo eco. Y así como yo pude sentirme menos sola con testimonios valerosos de otras mujeres que hablaron antes (ángeles guardianes en mi decisión de contar la historia), quiero creer que otras personas se animaron a su voz, en cercanía con un libro que hicieron propio. A partir de esta sensación, otra entrañable: de autoría compartida, de dejar volar al pajarito de libro y verlo de lejos, hacer lo suyo, como un hijo de muchos.</p>
<p>Entre mi hogar y quehaceres, costó plantearse presentar el texto nuevamente, este 2011. El cambio de casa editorial -feliz, agradecida- lo hacía necesario: es una versión revisada, macerada, mucho más madura (y acompañada, además, de dos hombres que han dejado huella). Y me resonó menos difícil o ajena la posibilidad de volver al relato (aunque pasen años, es esfuerzo), porque mucho había cambiado en Chile. Muchísimo. Al fin se reconoce la necesidad de discutir sobre la imprescriptibilidad o ampliación extensa de plazos para denunciar el ASI (la semana pasada se constituyó, finalmente, la comisión).</p>
<p>La Iglesia como responsable de abusos, y los testimonios de 4 hombres buenos y valientes, no dejaron más alternativa que mirar, actuar. Hablar lo indecible del abuso, que además de un quiebre íntimo (que toca también a quienes nos acompañan), ha sido y sigue siendo reflejo de lo que somos colectivamente, cada sociedad, o como especie humana. El ASI es un fracaso de todos en el imperativo del cuidado que nos debemos; una responsabilidad compartida por muchos: la familia donde se desencadena, la comunidad, sus instituciones, todos quienes no actuaron a tiempo. Pero también es un deber de todos (y en esto hay una maravillosa oportunidad) la enmienda, reparación y prevención de nuevos daños. Conversemos.</p>
<p>Voces de tantos, re-autorías de vidas que al salir del secreto, se acompasan de otra forma con sus transcursos y destinos. Porque relatar el abuso no es tanto relatar una experiencia traumática, sino, sobre todo, declarar que es tiempo de que sea cada uno quien escribe su vida completa, para llevarla -también completa- a la plenitud que merece. Este recobrar los “derechos de autor” luego del abuso sexual, requería de una conversación distinta  y, también, de un “escuchar” en otros términos (con mayor compasión, alerta, voluntad de cambio). Contamos con ello, pero queda mucho por hacer, todavía.</p>
<p>Cual mantra, un verso de Wistawa Szymborska nos recuerda que el mundo nunca está preparado para el nacimiento de un solo niño. Una declamación que es inexorable y humilde en reconocer nuestras restricciones para prodigar a cada niñ@ que nace, a TODOS ellos, lo que necesitan. La máxima certeza de cuidado y protección de su integridad y dignidad humana; el aliento a su desarrollo pleno.</p>
<p>Me he pasado gran parte de mi adultez sintiendo que, como dijo Szymborska, yo no estaba preparada, o no era lo suficientemente capaz como mamá. Entre la plegaria y la gratitud, negocié la infancia y adolescencia completa de mi hija mayor, rezando por poder acompañarla siempre un año más. Quería no perderme un solo día de amarla, pero sobre todo quería dejarla bien preparada -ética, emocional, creativamente hablando- y radiante, ojalá, para hacer su vida. Hoy, al tiempo que me emociono viéndola dormir, también me desvelo con mi segunda chiquita y mucho más, siendo yo una mamá algo “vieja”. ¿Qué sería de ella si no estoy?</p>
<p>Como otros padres y madres que se hacen esa misma pregunta -no solo para su muerte, sino para su vida, a diario, en precariedad-, quisiera creer que nada debería faltarle a mis niñas ni a los hijos de nadie (refugio, alimentos, acceso a educación y salud, respeto a su integridad y derechos) porque puedo contar con la certeza -y no es así- de que viven en un país donde el cerco humano adulto es sólido y generoso como debe ser: tanto como se requiere para que no fuera siquiera una pregunta el acceso universal a salud, educación, oportunidades de progreso, equidad. Esta pregunta espera respuesta.</p>
<p>Además de agradecer hasta la médula, la posibilidad de participar con ustedes en conversaciones sobre el cuidado -tanto en el libro, como en este espacio en El Post-, me detengo en la sensación de un tiempo donde tal vez, más que nunca, necesitamos sentir que a todos -del Estado para abajo- nos importan los hijos de todos.</p>
<p>Reconocer que sin excepción somos padres y madres, en alguna o muchas formas, de más niñ@s que solamente l@s nuestr@s. Soñar un mundo para ellos donde palabras como inequidad, abusos, soledad,  sean todas reemplazadas por esplendor (elegida alguna vez la más bella de nuestra lengua por su musicalidad y significado superlativo). Que éste sea, tal cual decía en el prólogo de Espejos de Infancia (www.paicabi.cl): “una directriz de bienestar, y la aspiración más alta de desarrollo para todo niño. Y ojalá, algún día, una definición entregada por ellos mismos sobre el pulso y color de sus vidas”.  Y de las nuestras también.</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/309/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/309/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/309/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/309/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/309/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/309/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/309/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/309/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/309/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/309/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/309/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/309/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/309/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/309/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=309&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/29/escribir-con-agua/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Tardar y no llegar</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/16/tardar-y-no-llegar/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/16/tardar-y-no-llegar/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 16 Nov 2011 11:41:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=306</guid>
		<description><![CDATA[(posteo noviembre 16, 2011, as in www.elpost.cl) Es triste decirlo, pero creo que la noticia del sobreseimiento del caso Karadima no tomó por sorpresa a casi nadie. La resignación siempre estuvo al acecho de muchos chilenos, conscientes de la restricción que imponía sobre la justicia el tema de los plazos de prescripción del delito. Dentro [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=306&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(posteo noviembre 16, 2011, as in www.elpost.cl) </p>
<p>Es triste decirlo, pero creo que la noticia del sobreseimiento del caso Karadima no tomó por sorpresa a casi nadie. La resignación siempre estuvo al acecho de muchos chilenos, conscientes de la restricción que imponía sobre la justicia el tema de los plazos de prescripción del delito. Dentro del margen amargo de “lo posible”, de todos modos, creo también que hemos sido muchos los que valoramos que al menos se haya explicitado  -a diferencia de muchos casos de DDHH cuyas responsabilidades jamás lo fueron- que el ex párroco sí era culpable de los cargos de abuso sexual de menores (con 3 de los 4 denunciantes) de los cuales ya había sido acusado y declarado culpable, en primer lugar, por el propio Vaticano.</p>
<p>En el magma de emociones que causa una noticia como ésta, nunca sobra destacar la admiración y gratitud por cuatro hombres valientes, su persistencia y generosidad en insistir en una conversación que por dios que le hacía falta –y todavía más- a nuestro país. Cuando comenzaron este proceso, debe haberse sentido como navegando riscos, pleno surf sobre abismos. No es una gesta menor interpelar a la Iglesia, su tradición, secretos y encubrimientos. La palabra de cuatro ciudadanos levantada contra la palabra de una institución gigante, requiere no solo de inmenso coraje, sino asimismo de capacidad de humildad y de visión: tanto de los posibles logros por el bien de muchos, como de los costos personales e  inevitables derrotas que, demasiadas veces, son infligidas frente a las honestidades que se levantan en la desventaja (pensemos en la palabra de cualquiera de nosotros versus un policía apenas, o un juez; o la de un niño versus un profesor, y así las diferencias en las voces y sus dimensiones de poder).</p>
<p>El camino de Juan Carlos Cruz, James Hamilton, Fernando Batlle y Jose Andres Murillo, fue recorrido de buena forma y ellos son “guías” que podemos reconocer en la manada. Sumaron voces, valentías contenidas de muchos otros seres humanos, hombres y mujeres, que habían sufrido abusos; vencieron estigmas y hablaron con transparencia sobre lo que se siente haber sido abusado; conminaron a la Iglesia a revisar sus procedimientos y a revisarse completamente, en realidad, sabiendo que sí no hay transformación, al igual que en EEUU e Irlanda, la sanción social y el abandono de sus parroquias y colegios pueden llegar a ser inestimables; nos movilizaron a todos a repensarnos, a reflexionar sobre el abuso, no solo sexual sino de poder, y a mirar a nuestros hijos quizás con renovado tesón en el imperativo del cuidado. Pero por encima de todo, y la más alta obra, es que ellos volcaron en servicio la experiencia, transformando el dolor en acción comprometida por la prevención del abuso. Así se refleja en la creación de Fundación Para la Confianza y la propuesta de un nuevo trato relacional para Chile basado en la confianza lúcida: esa herramienta imprescindible para todos, pero especialmente para que nuestros niños puedan tanto esperar la más alta ética del cuidado de parte de nosotros los adultos, así como para desplegar, paso a paso mientras crecen, su propio caminar en el autocuidado y la dignidad.     </p>
<p>No quiero extenderme más de la cuenta y quizás solo decir que las noticias de esta semana deberían valer como motivo para insistir –aunque canse- sobre la responsabilidad que tenemos todos en lograr que el abuso sexual infantil sea declarado imprescriptible (ojalá, crímen de lesa humanidad). Sabemos ya que recordar, integrar la experiencia, develar la verdad del abuso, son procesos que toman años y generalmente más de los que la ley contempla dentro de sus plazos (ver posteo anterior, El Tiempo Diferente, donde se explica mejor). ¿Cuántas explicaciones más debemos dar, cuánto más pedir consideración y respeto por lo que no debería ameritar mayores justificaciones a estas alturas?</p>
<p>En nuestro Congreso se ha esperado ya casi todo este año para aprobar el proyecto ley que propone revisar y cambiar los plazos de prescripción de los delitos de abuso sexual (y hay que agradecer la persistencia y tolerancia a la frustración de los Senadores Walker y Quintana). Esperando el momento en que fuera posible al fin discutir el proyecto ley en el Congreso, pedimos –y agradecemos el apoyo de muchos- que se firmaran dos cartas para apoyar a moción: una para sobrevivientes de abuso sexual y familiares y seres queridos que nos acompañan (http://www.petitiononline.com/21082011/petition.html, con 94 firmas a la fecha) y otra para profesionales –de salud, justicia, educación, derechos humanos, etc.- que trabajamos en el tema y que, fehacientemente, podemos atestiguar las dificultades y plazos que el proceso de reparación implican para las víctimas<br />
(http://www.petitiononline.com/66471955/petition.html, con 198 firmas a la fecha). Estas cartas solo esperan poder cumplir su propósito. De nosotros depende, no solo de los senadores ya comprometidos, desde hace mucho, con este afán.</p>
<p>En tweeter decía el pasado lunes que cuando la justicia tarda demasiado, no llega; que de poco sirve que alguien sea declarado culpable de un delito, si la prescripción hace imposibles la sanción y restitución. Espero no tener que volver a repetir estas palabras; que no sigamos demorando. Esto debe cambiar. Imprescriptibilidad ahora, por favor.  </p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/306/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/306/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/306/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/306/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/306/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/306/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/306/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/306/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/306/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/306/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/306/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/306/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/306/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/306/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=306&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/16/tardar-y-no-llegar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>&#8230; (cuando no queda otra voz)</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/09/293/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/09/293/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 09 Nov 2011 10:12:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=293</guid>
		<description><![CDATA[shelter, not asylum my body asked of you a trusting hand beneath your white shirt, or mine: the quiet nest where cities, politics and genealogies could be kind (&#8230;kindly taken by surprise) or just us just us &#8211; our belongings the gentle cups and pillows we bring with us the old sweater and new towels: [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=293&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>shelter, not asylum<br />
my body asked of you<br />
a trusting hand beneath<br />
your white shirt,<br />
or mine:<br />
the quiet nest where<br />
cities, politics and genealogies could be kind<br />
(&#8230;kindly taken by surprise)<br />
or just us<br />
just us</p>
<p>&#8211; </p>
<p>our belongings<br />
the gentle cups and pillows we bring with us<br />
the old sweater<br />
and new towels:<br />
these should be the words at dawn,<br />
the choir at night,<br />
two bodies,<br />
two rings,<br />
the holy spirit of domesticity,<br />
its cavalier&#8217;s heart,<br />
silent,<br />
steady,<br />
when words go adrift</p>
<p>I so know the whisper that could turn me into<br />
stone or skin<br />
but upon us,<br />
this fate rests</p>
<p>&#8212;&#8211;</p>
<p>damage,<br />
this cold surrender,<br />
your void eyes,gods afar<br />
a drawning voice lingers<br />
foreign<br />
so foreign</p>
<p>under iced lakes, yet tenderly<br />
we<br />
walk<br />
on</p>
<p>&#8212;&#8211;</p>
<p>fairies, angels<br />
the will of love can be glitter, spells,<br />
silk<br />
or<br />
paper mache<br />
sometimes<br />
my soul can touch all things, softly<br />
but this garden, our home,<br />
she and I,<br />
so fiercely will defend</p>
<p>&#8211;</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/293/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/293/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/293/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/293/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/293/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/293/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/293/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/293/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/293/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/293/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/293/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/293/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/293/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/293/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=293&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/11/09/293/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Inteligencia sagrada</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/10/03/inteligencia-sagrada/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/10/03/inteligencia-sagrada/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 03 Oct 2011 22:13:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=270</guid>
		<description><![CDATA[De las materias que poco me entusiasmaron durante mis años de estudio en la carrera de psicología, recuerdo la inteligencia y sus “mediciones”. El concepto no daba con la universalidad necesaria (¿cómo medir igual a un pequeño nacido en la tranquilidad y la ventaja, versus uno que fue prematuro o enfermizo, no se alimentó bien [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=270&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>De las materias que poco me entusiasmaron durante mis años de estudio en la carrera de psicología, recuerdo la inteligencia y sus “mediciones”. El concepto no daba con la universalidad necesaria (¿cómo medir igual a un pequeño nacido en la tranquilidad y la ventaja, versus uno que fue prematuro o enfermizo, no se alimentó bien durante la niñez, o vivía en el hacinamiento y la pobreza?). Además de restringido, resultaban intimidantes sus mediciones para cualquier niño (o adulto) que debiera enfrentarlas. Simplemente el uso de cronómetro activaba las mayores resistencias y jamás apliqué una prueba de aquellas, dejando saber el tiempo límite. Lo marcaba, por cierto (según protocolo) pero en silencio, para mí. Al niño o niña enfrente lo dejaba terminar cada subtest en el tiempo que requiriera, porque era importante saber que podía lograr la tarea. Y más importante aún, que era capaz de perseverar, aunque no llegara a lograrla. En estos casos, la hacíamos de nuevo revelando el “misterio”.</p>
<p>En una familia nuclear con un padre brillante (en su modo de pensar, no así de vivir), y luego en una facultad particularmente “pensante” y reflexiva como la mía (Ciencias Sociales), siempre tuve la sensación de estar un poco fuera de lugar, o de más; sin derecho a estar ahí, no con tan poquita luz. De niña amaba leer y aprender, es cierto; pero más amaba el ballet. De adolescente, otras consciencias me ganaron el tiempo, pero recuerdo haber pasado horas interminables perdida en caminatas sin rumbo, mirando lo escasamente altos, pero empeñosos, que eran los árboles de Santiago. En la universidad, amaba aprender mi futuro oficio, pero tal cual no era buena para recordar nombres de compañeros, peor era con autores cuyas citas, en cualquier conversación, emergían como indicadores de dominio intelectual. Tampoco fui de retóricas destacadas ni “eurekas” significativos. Pero por encima de todo, no traía conmigo un sentido de valía y aprecio por mis talentos –escasos o abundantes, cualquiera fuera el caso- macerado desde siempre, confiable. En la infancia temprana, tiempo de levantar el aprecio por sí mismos, yo estuve más bien dedicada a afanes que solo muchas décadas después, me parecerían valiosos y generosos a su manera. Porque me enseñaron sobre recursos “inteligentes” o ingeniosos para la supervivencia y luego, para el goce de vivir.  Pero eso pude verlo recién, como decía,  muchas décadas después.</p>
<p>He conocido a otras personas como yo, que aun habiendo cumplido con metas académicas -la formación universitaria, una parte de ella, u otros entrenamientos-, no se han sentido jamás demasiado inteligentes o relevantes. Muchas de ellas armaron familias, se dedicaron a cuidar hijos e hijas, y a trabajar a ras de nido, cercanas a sus hogares, sus rutinas y entrañables nimiedades. Serena y modestamente, se desempeñaban en oficios que no eran los soñados originalmente y tampoco, ni remotamente, glamorosos (una amiga publicista derivó en la venta de seguros; otra amiga filósofa, en agente bancaria; una pintora, en administradora de un colegio, y así, tantos ejemplos). No obstante, estas personas se veían contentas. Un contento que otros juzgaban como reflejo de un déficit intelectual o aspiracional, amenazantemente inclinado hacia la “mediocridad” o la “felicidad de los tontos” como he oído decir, liviana y arrogantemente. Quizás algunos pueden hablar así pues desconocen que sentirse estimable en cualquier paisaje, no es un esfuerzo menor y requiere extrema lucidez y constancia. </p>
<p>Es una gran capacidad la que permite situarse en el momento presente y la que aprecia –sin culpa, sin autoengaño, solo con delicada precisión- nuestra intersección con el anonimato, la no-historia o la no-épica, el vacío de laureles y reconocimientos, la noción de las mejores horas y humedades para tender ropa o para regar el pasto, el malabarismo entre tender la cama, hervir la sopa y escribir una pequeña nota de amor para la pareja o algún hijo o hija. En esta trama de amaneceres y crepúsculos rotativos (aunque jamás uniformes), de afectos y consuelos sin asueto, de quehaceres desconocidos y muchas veces invisibles para el mundo,  hay logros igualmente. Tener los ojos grandes y sensibles para verlos, es señal de luz, o inteligencia. Que nadie lo olvide.</p>
<p>A lo largo de los años he visto vidas transformadas de forma ingeniosa y cálida: un joven que no tenía como seguir estudiando ingeniería, su sueño primordial, se dedicó a importar aceite de maravilla a un país de oriente y, de esta forma, pudo ayudar a su familia y a sí mismo, cumpliendo más tarde su proyecto académico. Una muchacha embarazada y sola, que pintaba para científica destacada, se dedicó a fabricar carteras de papel reciclado desde su casa, con éxito, y sin alejarse de su cría (que heredó la creatividad de su mamá). Una señora adulta mayor, cesante y sin mayores ahorros, decidió volver a la universidad –en un programa gratuito para la “tercera edad”- y comenzó a sumar trabajos part-time como asistente legal. Un físico, disidente, de un país árabe, terminó siendo jardinero y padre de 6 hijos para quienes proveía con la mayor alegría y cariño. Un campesino migró a la ciudad porque sus padres no lo trataban bien, y de vender café en estaciones de trenes terminó levantando una flota de taxis. El camino me ha presentado, a lo largo de mis años, a distintos “personajes” dignos de novela; heroicos de modos no convencionales. Muchos de ellos eran y seguirán siendo casi imperceptibles. Yo, disfruto imaginándolos como un ejército de duendes y hadas invisibles capaces de sostener en sus espaldas el peso del planeta completo y la incesante constancia de su transcurso y sus millones de habitantes, 24 horas al infinito.</p>
<p>Lejos, el encuentro más significativo de esta era de crecimientos -en mi país del Norte- ocurrió frente a la Estatua de la Libertad. Luego de mirarla desde todos los ángulos posibles en lo que fue una primera visita, me siento en una banca a fumar y disfrutar de la vista de Manhattan (en tiempos en que las Torres Gemelas se alzaban como faros para navegantes de otro planeta). Pronto me doy cuenta de que mi cigarro se ha extinguido. Me levanto, camino y deposito su colilla en un basurero pero es justo ahí que escucho una voz muy severa, gritándome a todo pulmón: ¿Qué crees que estás haciendo?  Sorprendida, doy la vuelta y me encuentro, frente a frente, con un señor afroamericano, robusto y muy alto, aunque con la espalda algo vencida. Viste un uniforme de aseador y tiene escobillón y pala en una de sus manos. “Botaba un cigarro, pero bien apagado, lo juro”, le digo, pensando en que quizás la amonestación apunta a la prevención de incendios. Nooo, me dice él, si no es ése el problema. “El problema es que si solo ocupa el tarro de basura, mi trabajo deja de tener sentido y, en el fondo, usted contribuye a que yo quede cesante”.</p>
<p>Me dejó en silencio, evocando al Principito limpiar sus volcanes extintos, cubrir su rosa, la devoción sin pretensiones del que cuida, hace su trabajo bien, responde (raíz de la palabra responsabilidad). Antes de continuar la conversación, fui al basurero y saqué mi colilla, apenas en la superficie, y me la llevé de vuelta conmigo a la banca y ahí, con algo de culpa, la puse en el suelo. Él sonrió, empujó la colilla con su escoba y de pie los dos, nos quedamos conversando un buen rato. </p>
<p>Era un hombre notable, que había estudiado hasta la secundaria, ido a la guerra de Vietnam, cuidado hijos y ahora solo a su esposa, frágil de salud. Le brillaban los ojos todo el tiempo, de entusiasmo con el relato de su vida, y con lo poco y nada que alcancé a contarle de la mía; de mi país diminuto y lejano. Compartíamos visiones semejantes sobre el valor del esfuerzo, el trabajo, la construcción atenta de sí mismo, la ética personal, familiar y de convivencia con los otros. Hablamos mucho de amor, también, no tanto de los grandes amores, sino de aquellos que aparecen como cabecitas de alfileres en el gran mapa del corazón; los que surgen en lo que olemos, vemos al pasar, oímos en la conversación de otras personas…. espontaneidad del tiempo cualquiera, de un día cualquiera. Nada hay que esperar, nada que sea en vano. Bañarse cantando, armar bolsitas de colación para los hijos, barrer las cercanías de la estatua de la Libertad, soñar con algún día escribir un poemario (que puede caber en 3 servilletas), no para publicar, sino para leerlo al hombre o la mujer amada. Esos gestos, esas impresiones, por sutiles o efímeras que parezcan, quedan como huellas amorosas. Corriendo, cuesta darnos cuenta de que van registrándose en nosotros, pero ahí están: son nuestro patrimonio, si queremos atesorarlo.</p>
<p>Un viejo proverbio chino dice que una conversación con alguien sensato y bien dispuesto, puede valer más que diez años de educación. Puedo dar fe.  Luego de ese encuentro en Liberty Island con el señor que barría, muchas cosas cambiaron. Una nueva dignidad tal vez, me fue contagiada. La madurez ayuda, también. A sentirse más confortable admitiendo “ignorancias” y no-logros (o logros pendientes); expresando una elección vocacional o de trabajo (cualquiera que traiga pan a la mesa), sin pedir disculpas ni justificarse; valorizando la inclinación hacia lecturas sobre materias sencillas o “emocionales”, por sobre las complejas y más racionales; o respetando la visceral preferencia de pasar más horas haciendo sobremesa con la familia y jugando con los hijos, antes que dedicar tardes y sábados a completar un magister o doctorado (que muchas veces no nos nace del alma como necesidad, sino porque lo juzgamos “imprescindible” según criterios ajenos).  </p>
<p>En aquella misma época, la ejecutiva de una corporación multinacional me dijo que consideraba que para ser tan competente, yo era curiosamente “muy poco ambiciosa”. Qué bueno que antes de ella, estuvo el gentil hombre de Liberty Island. A la ejecutiva le respondí que quizás tenía razón, en lo profesional (en cuanto a títulos y grados, no a la excelencia y compromiso con mi oficio). Pero no así en la vida. Para mi vida, por supuesto tenía las mayores ambiciones, o buenos deseos, más bien: en cuanto a mi salud y de los míos, a la posibilidad de experimentar muchas oportunidades de amor –tan versátil, tan poco mezquino-, de disfrute del hogar (desde la carencia atávica, lejos la mayor construcción de mi existencia), y del trabajo conjunto por sueños individuales y familiares a los que estábamos apostándonos. </p>
<p>De todos modos, el juicio de esta colega norteamericana dejó un eco. Me di cuenta que así era muchas veces de tener que explicar mis elecciones de vida, centradas en la maternidad. Convencida en algún momento de que a pesar de no tener un “cerebro mayor”, administraba bastante bien y hacendosamente los recursos que la vida me había prodigado, igual no podía evitar preguntarme si tal vez no cometí un error al no haber invertido más tiempo en el acopio de grados, o  de dinero y bienes; o si quizás no padecía de una cierta inercia que me llevaba al vuelo bajito, o a esa temida mediocridad que, por cierto, no es igualmente concebida por todos. Para mí, más y más pasa por rendirse ante el miedo.</p>
<p>Miedo de salir de la ruta preestablecida, de no sentirse en condiciones óptimas para ser comparado o “competir” con otros; miedo de no lograr ser &#8220;exitosos&#8221; según se espera (y <a href="http://elpost.cl/content/inteligentes-todos">así deben aprenderlo los niños de hoy</a>, en hogares y colegios, supuestamente &#8220;por su bien&#8221;, sin considerar el riesgo de limitar su envergadura de almas). Miedo, tal vez, de perder el respeto o aprecio de personas queridas. Miedo de no tener nada que contar (¿o de lo cual vanagloriarse?). Miedo, quizás, de caer presa de la envidia por lo que el prójimo sí ha logrado. Miedo, de llegar al fin de la vida y mirar hacia atrás, sin encontrar algo inmenso o importante como realización o patrimonio. Miedos prestados, en suma. Porque siendo honesta conmigo, el mayor miedo, el que verdaderamente me pertenece y me interpela, es el de no vivir según mis términos, y de no lograr sentirme la mayoría de los días, plena y agradecida (sin eso, rasamos en la muerte, o yo al menos siento que le dejo más espacio y oportunidad) cuando la mayor parte del tiempo, abundan razones para agradecer (sentidos, huesos y carne, obras, cuerpos amados, infinidad de escenas bellas en cualquier recorrido hacia la verdulería). No puedo asegurar que exista una gran inteligencia en estas definiciones, pero discernir lo que nos hace bien (y hacemos bien), lo que nos gusta y preferimos, los amores que nos mueven, no puede estar tan mal ni tan lejos de dar perfectamente en el blanco, nuestro blanco: Ese puntito minúsculo ubicado justo en el centro del cielo que llevamos dentro.   </p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/270/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/270/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/270/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/270/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/270/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/270/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/270/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/270/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/270/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/270/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/270/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/270/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/270/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/270/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=270&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/10/03/inteligencia-sagrada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Esquina de corazón</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/09/01/esquina-de-corazon/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/09/01/esquina-de-corazon/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 01 Sep 2011 13:18:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=256</guid>
		<description><![CDATA[No tiene que ser una enemistad, pero tampoco hay tiempo para devociones. Rondan las tristezas de muchos, y me pregunto, también en relación a las mías, cuánto de elección hay en este vínculo. Más allá de ramitas neuronales y químicas misteriosas que inclinan las balanzas hacia el pulso de la melancolía, más allá de pérdidas [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=256&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No tiene que ser una enemistad, pero tampoco hay tiempo para devociones. Rondan las tristezas de muchos, y me pregunto, también en relación a las mías, cuánto de elección hay en este vínculo.</p>
<p>Más allá de ramitas neuronales y químicas misteriosas que inclinan las balanzas hacia el pulso de la melancolía, más allá de pérdidas infinitas y rasgaduras crueles de la integridad, ¿por dónde esa ventana donde queda la vista fija de un duelo privado –a veces traducible, otras no- se convierte en azotea de edificio, riel de trenes, veneno posible? No se trata de querer morir, me parece, sino de negarse a vivir en pleno. Una negativa que no siempre es consciente ni activa pero que se expresa en decenas de formas y desánimos. Desalientos, más bien. Los siento rondándome, y no son tanto míos como de personas queridas, MIS personas queridas. Por eso no hay derecho a omisión ni quietudes de mi parte. Por eso estas letras necesarias.</p>
<p>Los tiempos actuales no están para carnavales, concedo, y no podríamos ni levantarnos sin una cierta dosis de separación del mundo (cómo levantar el alma, si despertáramos en el hambre de Africa, las muertes en Libia, las luchas de tantos padres y jóvenes en Chile y esta crisis educacional que es mucho, pero mucho más que eso). Despertar puede ya ser una gesta, proporcional a nuestras extenuaciones físicas o morales. Y también lo puede ser simplemente bajarse de la cama, tan sobria, tan mágica, pero tremenda en establecer una distancia entre las sábanas y nuestras terrenas obligaciones, a veces, demasiado arduas. </p>
<p>Dan ganas a veces de recogerse, es verdad. Y tornar la cama en cuna, en pupa, apósito para las heridas, refugio seminuclear, o inocente camuflaje ante la obligatoriedad de nuestra humana existencia. No es pecado; no hay falta. Pero sí la hay, me parece, en no dar a nuestro lugar de descanso el beneficio de otras posibles identidades: envoltorio de caramelo, paño para envolver el pan recién horneado, manto sagrado (no santo sudario) donde dejar la huella de esperanzas, pasiones, sueños de amores mayúsculos o loterías, por último. </p>
<p>No soy partidaria de negar ni anestesiar las tristezas; menos de exiliarlas completamente. Debe haber una forma de amistad con ellas, que permita agradecerles el contrapunto, la alerta, la voz distinta en que permiten al cuerpo y al alma hablarnos, a veces. No podemos negarnos a atender, a recibir la lágrima a veces invisible (y no por ello menos valiente), a perdonar la pequeñez de un pulmón o ambos, recogidos ante el peso de un miedo o del desamor. Pero sin olvidar más tarde agradecer, un segundo y por pedestre que suene, la capacidad de sentir; de no habernos perdido en vértigos e indolencias (predadores conocidos en tiempos como éstos); de estar vivos, al fin y al cabo.</p>
<p>Bajo la nieve, pueden brotar mantos y mantos de hierba; después de un día inmisericorde, alguien nos espera para abrazarnos, así ese alguien seamos nosotros mismos. No hay que olvidarlo. Que no nos asole la culpa por sentirnos tristes; que no amerite reproche. Y nos cuidemos de la complacencia. Recordarnos que a veces puede ser menos desconcertante permanecer en el dolor, que ir con él en nuevas direcciones, desconocidas en sus resultados. Cuesta; asusta; y hay un peso extra por llevar en andas la herida, hasta que ella aprenda a caminar por su cuenta, o hasta que decida habitar sólo una esquinita del corazón sin tomarse el territorio entero. Ése que uno necesita íntegro para seguir viviendo, cuidando a seres amados, proyectando sobre la noche (o sobre un cuerpo compañero, entrañable), como sombras chinescas, la multitud de ángeles, gárgolas, lobos, cisnes, mujeres y hombres, silvestres y domésticas criaturas que podemos ser en distintos momentos.</p>
<p>¿Cómo no seguir tratando, entonces?</p>
<p>Una amiga muy querida está triste. Ella me lo ha dicho. Yo, a nadie, y sol o no, estos días han tenido su afán en la sombra; un cierto latido invernal que no ceja (<a href="http://www.youtube.com/watch?v=E7B9PrfNkAM&amp;feature=related">como esta melodía</a>). Pero como hortelanos frente a heladas y aguaceros, algo ya sabe una sobre qué hacer para proteger sus cultivos (y siempre, siempre, veo al Principito cubriendo su rosa), en cualquier estación. Clara en que no hay primaveras garantizadas, pero la disposición a ver un desierto florido gana casi siempre. </p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/256/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/256/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/256/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/256/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/256/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/256/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/256/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/256/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/256/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/256/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/256/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/256/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/256/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/256/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=256&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/09/01/esquina-de-corazon/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>ALELUYA</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/06/04/aleluya/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/06/04/aleluya/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 Jun 2011 08:29:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=239</guid>
		<description><![CDATA[Última noche en mi bosque. He visto al menos una decena de ciervos, jóvenes todos. No salieron corriendo al verme, como si supieran que necesitaba fijarlos en mis ojos más hondos, para guardar su reflejo y llevarlo conmigo como un puñado de ángeles a los que agradecer en momentos sagrados o a los que invocar [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=239&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Última noche en mi bosque. </p>
<p>He visto al menos una decena de ciervos, jóvenes todos. No salieron corriendo al verme, como si supieran que necesitaba fijarlos en mis ojos más hondos, para guardar su reflejo y llevarlo conmigo como un puñado de ángeles a los que agradecer en momentos sagrados o a los que invocar en indefensiones venideras.</p>
<p>Mis compañeros durante tantos días silenciosos de escritura en las montañas Appalachian, se quedan para irse un poco conmigo. Podría hasta jurar que adivinan el miedo que me corre por la sangre, como a ellos. Su corazón salta ante ruidos indescifrables que pudieran anunciar cazadores. A mí también me salta el corazón, aunque donde viajaré mañana, no hay cazadores. Sólo fantasmas de un pasado remoto que de todos modos despierta fugas ceremoniales, irreprimibles en el presente. </p>
<p>A veces pierdo, no domino el timón sobre mis miedos. O quizás, nunca se termina de ganar la destreza necesaria para sortear lo que navega dentro del propio cuerpo. Tantos recuerdos, tantos lugares que creo no conocer y sin embargo conozco. Siempre vengo a enterarme de casualidad, bajo un sol de mediodía o el farol de cualquier calle, qué distracción. No evoco nada, no espontáneamente. Pero la niña que siempre me habita apunta con el dedo, acusa un dolor, y pide que la saque inmediatamente de ahí. Así lo hago, pero nada detiene la cascada de imágenes y sensaciones que a las dos nos toca; que a ambas nos obliga a recordar que no siempre estuvimos a salvo, como ahora.</p>
<p>Cuento con mi cobijo interno e incondicional, pero un rumor antiguo lo agita. Me preparo a rehabitar una ciudad difícil, mi ciudad cuna, ciudad matadero de inocencias, de conminación a la diáspora. Me repito que no estaré sola, que mis dos hijas estarán conmigo (y feliz cumpleaños a mi más chiquita), el compañero elegido, amigas y amigos hermosos como frescos renacentistas. Noblezas no faltan; lealtades, ternuras y también fuegos: inspiraciones arrolladoras de hacer, de crear, de cambiar voces y silencios en canto. Espero poder.</p>
<p>El rito de mi adiós es forestal, celta, doméstico en el orden final de libros que no puedo llevarme, de fotografías que sólo quedarán en el alba. Abrigada de verde, me cala los huesos un dulce viento oceánico. Se anuncia y llega una ola gigante, y es la vida simplemente, su arco de triunfo azulino que tal vez debería cruzar antes de que salga el sol. Por eso me apuro, cierro los ojos y salto, aunque suelo temerle al agua y no practicaría un deporte como el surf. Pero algo de su magia y habilidad me convoca en este amanecer y me empino sobre su ola llena de días, de cuerpos de halcones que se aman,  de contradicciones entre certezas y arrojos, de corazón (el de la infancia y el de la adultez), de flores silvestres que crecen sobre tumbas honorables, y esas otras que me dan la bienvenida en un antiguo florero sobre la mesa del hogar, quizás.</p>
<p>Mis rodillas tiemblan un poco, confieso. Lloro ante el susurro bellísimo de un perdón por algo que no hicimos, que jamás debió pasarnos. Pero hay algo que me anima, a pesar de todo. </p>
<p>Será que cuarenta y tres años despues, soy todos mis buques blancos. Un diminuto y dorado mascarón de proa. <a href="http://www.youtube.com/watch?v=gJQkLF1sSuQ">Mi navegante</a>, al fin.</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/239/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/239/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/239/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/239/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/239/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/239/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/239/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/239/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/239/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/239/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/239/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/239/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/239/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/239/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=239&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/06/04/aleluya/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>CUERPOS</title>
		<link>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/05/29/cuerpos/</link>
		<comments>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/05/29/cuerpos/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 29 May 2011 13:38:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Vinka Jackson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://vinkajackson.wordpress.com/?p=235</guid>
		<description><![CDATA[Este posteo ha sido publicado originalmente en mi columna de El Post , http://elpost.cl/content/cuerpos-0 “Existe un grado de integración sensual que nos hace querer sollozar, tan bello nos parece, y tanto nos elude”. (Caroline Knapp, Escritora norteamericana, 1960-2002) Continúo en asueto de contingencias y sólo puedo escribir sobre dos hechos memorables que ocurren durante la [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=235&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este posteo ha sido publicado originalmente en mi columna de El Post , http://elpost.cl/content/cuerpos-0</p>
<p><em>“Existe un grado de integración sensual que nos hace querer sollozar, tan bello nos parece, y tanto nos elude”. (Caroline Knapp, Escritora norteamericana, 1960-2002)</em> </p>
<p>Continúo en asueto de contingencias y sólo puedo escribir sobre dos hechos memorables que ocurren durante la semana muy forestal -la última- en que aún me encuentro.</p>
<p>Mi hijita de casi 3 años, con un vestido nuevo, se observa feliz y totalmente satisfecha en un espejo, muchos minutos (es primera vez que pasa tanto tiempo ahí), sonriente y en rapto: inmersa en ese gozo  intransferible que debe ser reconocerse ella, y reconocerse además de un modo especial, con su vestido diferente y lleno de flores.</p>
<p>Pocos días después, me escribe una joven, hermosa bajo todo estándar (dentro y fuera) atestiguando -pidiendo auxilio, también- un nuevo asalto de su bulimia luego de un período de tanta paz, que casi se sentía a medio cruce de un muy personal arco del triunfo.</p>
<p>Veinte años entre mi hija y esta muchacha, y otros veinte más entre ella y yo, me permiten acercarme a una suerte de ventana en tríptico donde me es posible reconocer momentos tan únicos de nuestra experiencia del cuerpo, junto a sus desafíos, dilemas, ofrendas y claves que, asimismo, aún a mis años y por distintos motivos, debo recordarme de tiempo en tiempo.</p>
<p>Para mi hija -qué maravilla los niños- el cuerpo es todo, toda ella. Su canal de relación, desde que “recuerda”, con su mamá y su papá, el mundo, los otros. También son sus manos, sus pies, sus ojos, su “naliz”, las distintas partes que ha aprendido a nombrar y, en estos días, a cubrir de parches curitas de colores lo mismo si la pica un mosquito microscópico, que si se cae y hace un tajo. Es normal esta etapa del “auch” y de la necesidad, no sólo de recibir atenciones y cuidados de su entorno, sino de comenzar a prodigárselos ella misma. La palabra “cuerpo”, todavía no la domina, ni le interesa mucho aprenderla. Pero la vive plenamente: disfrutando -y queriendo siempre más- todo lo “grato” que se le presenta -alimentos, texturas, olores, caricias, excursiones en la naturaleza- y sufriendo, con quejas explícitas, aquello que le es desagradable, o le duele. Sin preguntas, sin reflexiones, mi niña es vivencia pura de su cuerpo. No lo habita, sino que lo experimenta, simplemente es.</p>
<p>En el camino de los años, el intercambio pleno y desprejuiciado de ese cuerpo nuevo, aprenderá a reconocerse ante la mirada y las conductas de los otros. A partir de esta consciencia -y casi todos podremos recordar cómo se fue dando así-, irá dándose cuenta de cuando es aceptado, rechazado, respetado, vulnerado, fortalecido, debilitado; amado o desamado. El cuerpo percibe y tiene memoria, escribe su propio relato todo el tiempo. Un relato que no es separado del resto de nuestra biografía, no puede serlo, porque está siempre acompañándonos, en todo movimiento físico, cada experiencia sensorial y emocional, hasta el último pensamiento y sueño. Sin descanso, se labra en asiento de aspiraciones, deleites y afectos, o de angustias, mordazas y contradicciones desgarradoras. Como para la muchacha que me escribía.</p>
<p>Esta lola que parece salida de un cuento (tan linda es), vivió una experiencia temprana de incesto y abuso sexual. Quizás ése, u otro momento (cada organismo tiene su calendario, y bien podría ser una enfermedad, o un accidente discapacitante), marca la fractura en el sentimiento de intimidad, fraternidad, e indisolubilidad con su cuerpo. Ella apenas puede reconocerlo como propio, y sabe que es así, porque está consciente de que no puede evitar tratarlo como a un enemigo, o un extraño hostil, a lo menos. Lo controla, subyuga, lo vigila y reniega de él por nunca llegar a ser lo suficientemente armónico, bello, querible, deseable, y tantas otras cosas más, para otros ni para sí misma.</p>
<p>Ella ha centrado su atención en el peso, y sí, hay exigencias que pueden venir de lo estético, de lo socialmente forzado como modelo de belleza, pero es mucho más profundo que eso. Ni siquiera me refiero a la pulsión de muerte o de combate contra una vitalidad confusa o evasiva -como puede llegar a ser después de sentirse violada- o la distorsión psíquica, la desfiguración de la autoimagen. Es mucho más concreto lo que esta muchacha verbaliza y me deja pensando por lo sencillo que puede parecer (aun sabiendo que no lo es): su lucha contra el peso, es sólo eso, una lucha contra el peso, contra el mandato de una fuerza de gravedad que no se siente benéfica -por el agarre que nos permite a la tierra- sino como una carga, un soplo de cemento a cambio del oxígeno o ese algo intangible que conforma nuestro espíritu y le permite ser ligero, casi alado, susceptible de elevarse y ganar la altura que quiera, o que pueda. La máxima posible.</p>
<p>No puedo absolverme de la pregunta que esta muchacha me propone sobre el sentido de carga u obstáculo que impone el peso, la gravedad. No tanto en mi sensación de agarre a la tierra o de presencia en la vida, sino a lo que es mi vivencia terrena en un momento determinado: las circunstancias más o menos satisfactorias, más o menos amparadoras, que dejan huella en la relación con mi cuerpo, conmigo, en nuestro estado de vigilia o sopor, de aplomo o ansiedad, de miedo o confianza, de sensualidad o de tensión ante estímulos y caricias, de fortaleza o de fragilidad latente.</p>
<p>Entre la empatía y la resonancia biográfica, reviso mis propias lucideces ganadas al respecto de la  corporalidad y sus apetitos, el placer, el bienestar; el reconocimiento del derecho a merecer y a vivir en la plétora -como todo ser humano debería tenerlo-, sea que lo logre o no. A la terapia y/o la adultez plena le debo una consciencia de unidad entre mi cuerpo y yo. No completamente satisfecha, admito, reclamante a veces -por envejecer, por enfermarme o cansarme más de la cuenta, por acercarme a la menopausia, por perder algunas batallas, por cambiar a mi vista y paciencia no siempre de la manera en que querría verme cambiando-, pero con voluntad de aprecio y cuidado, y por encima de todo, con la certeza de mi patrimonio. Una certeza que es responsabilidad compartir y proteger en las generaciones que me siguen.</p>
<p>La joven que me escribió ha debido incorporar, sin la serena y merecida preparación, las señas -anatómicas y fisiológicas- y el repertorio sexual propios de la adultez y, sin embargo, se parece tanto a mi chiquita de 3 años -aunque por historias muy distintas- en no ser capaz de reconocer el patrimonio de su corporalidad como absolutamente suyo: su yo encarnado, su cuerpo que es toda ella, inescapable, y ojalá, por lo mismo, entrañable algún día, reflejo nítido en cualquier espejo, exterior o interior, de su soberanía. Esa ligereza recobrada a pesar de y por encima de la carga del abuso de un cuerpo específico (trasgresor de los tamaños y el delicado orden de la vida), o de ese cuerpo gigante e inasible que es el poder con sus excesos, historias y sociedades, el desborde que termina siendo infinita escasez para muchos seres humanos (en violencias y represiones, en codicias y manipulaciones, tanta hambre, dolor y pérdidas).</p>
<p>No soy experta en corporalidad, advierto, tengo muchísimo por aprender -y no tanto tiempo-, pero vivo, soy mi cuerpo. Igual que todos, niños y adultos, hombres y mujeres, en cualquier latitud. Me gustaría creer que podemos habitar un vasto perímetro protegido, garante de nuestras integridades, donde cada cuerpo pueda transitar de la inocencia de su llegada al mundo y hacia el encuentro con otros cuerpos -en aprendizajes, voces, afectos, sexualidades, colaboraciones y construcciones- en respeto, y gozosa calma. Era el sueño de Caroline Knapp, quien murió a los 42 años, víctima de un corazón herido en la guerra contra un cuerpo -años de juventud gastados en la anorexia/bulimia- que, a pesar de todo, jamás dejó de esmerarse y añorar la dignidad de sentirse uno con su dueña. (Y gracias por esta noble lección).    </p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/vinkajackson.wordpress.com/235/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/vinkajackson.wordpress.com/235/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/vinkajackson.wordpress.com/235/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/vinkajackson.wordpress.com/235/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/vinkajackson.wordpress.com/235/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/vinkajackson.wordpress.com/235/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/vinkajackson.wordpress.com/235/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/vinkajackson.wordpress.com/235/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/vinkajackson.wordpress.com/235/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/vinkajackson.wordpress.com/235/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/vinkajackson.wordpress.com/235/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/vinkajackson.wordpress.com/235/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/vinkajackson.wordpress.com/235/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/vinkajackson.wordpress.com/235/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=vinkajackson.wordpress.com&amp;blog=8823310&amp;post=235&amp;subd=vinkajackson&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinkajackson.wordpress.com/2011/05/29/cuerpos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/468045bef07ccef3d163b5e66ed80455?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">vinka jackson</media:title>
		</media:content>
	</item>
	</channel>
</rss>
